Una de las actividades más temidas por toda nueva mamá es
cortarle las uñas al bebé. Yo me acuerdo con mi primero tuve la suerte de que
mi madre estuvo conmigo más de un mes y ella se encargaba de esta tarea. Pero
una vez me quedé sola, no tuve más remedio que hacerlo yo… y sí, le corté la
piel a mi niño… y sí, lloré como si le hubiera roto una pierna…
Creo que este producto me hubiera ahorrado muchas lágrimas y
nervios.


